Primera parte
En el estudio de la formación de la conducta humana lo mas importante es lo que sucede después del nacimiento. Las influencias que ejercen sobre éste después de nacer, pueden llevarle por un laberinto de caminos, que se realizan al irse desarrollando, mientras lo que sucede desde la concepción hasta el nacimiento esta establecido de una manera mas rígida por los rasgos que son característicos de la especie humana y que se han heredado.
Sin embargo, ya desde la etapa anterior al nacimiento pueden producirse sucesos que le afecten en su desarrollo posterior al niño. Esto justifica el recordatorio de cómo transcurre ese periodo en que el niño es una parte del cuerpo de la madre, del que va a depender totalmente para sobrevivir, al menos en los primeros años de vida.
A partir del siglo XVIII, el descubrimiento del mecanismo de la reproducción tuvo un gran proceso gracias a la utilización del microscopio. Los mecanismos de la herencia y la transmisión de caracteres fueron descubiertos por Mendel en 1865. En 1878, Flemming observó los cromosomas y aventuro su papel en la herencia. Cuando un espermatozoide penetra en el óvulo y lo fecunda se inicia el proceso llamado fecundación. A lo largo del cual se van formando las distintas estructuras corporales y genéticas, culminando este proceso con el nacimiento.
La duración total de la gestación en la especie humana es de 9 meses equivalente a 38 semanas, es decir, 266 días, por lo que el desarrollo intrauterino se divide en tres períodos. El primer período se denomina preembrionario o del cigoto y tiene una duración de dos semanas. El segundo es el período embrionario, durante el cual empiezan a aparecer los primeros órganos y dura hasta las ocho semanas y media, aproximadamente, es decir, hasta dos meses. Y el tercer período, denominado fetal, el cual se prolonga hasta el nacimiento.
En la etapa prenatal el niño vive en un ambiente relativamente estable dentro de la placenta, en una época se creía que el feto se encontraba totalmente protegido y que las influencias ambientales apenas podían afectarle, por lo cual se decía que las anomalías que presentaban al nacer se atribuían a factores genéticos. Esto no es así, sustancias nocivas o enfermedades hereditarias se transmiten directamente al niño desde el momento de la concepción por conducto de la madre y que afectan en el desarrollo posterior del niño, a esto de le denomina efectos teratógenos, que son las anomalías ocurridas en el embarazo.
Se habla de factores endógenos cuando se transmiten vía genética como es en el caso del Síndrome de Down que se hereda vía gen desde el momento de la concepción; las causas exógenas son congénitas porque se adquieren a través de infecciones de transmisión sexual al momento del parto, causas tóxicas (medicamentos, drogas, cigarro, etc.) Esto puede producir alteraciones en el desarrollo del embrión o del feto. Los efectos del tabaco y del alcohol producen otras alteraciones en el feto como son, menos peso al nacer, desarrollo intelectual bajo, malformaciones en varias partes del cuerpo y discapacidad intelectual grave. Insecticidas, pesticidas, disolventes, pinturas e incluso productos de limpieza pueden resultar dañinos. Muchos de estos productos pueden atravesar la placenta y llegar directamente al feto. En general puede decirse que los efectos son más intensos y peligrosos en el primer trimestre de la gestación.
Otros factores que ponen en riesgo el desarrollo del feto son los psicológicos o traumáticos, la tensión emocional es un factor determinante, la ansiedad y la tensión inducen la producción de hormonas en la madre que se trasmiten al feto y algunas como la adrenalina reducen la cantidad de sangre que le llega. Puede decirse, por tanto, que las madres en tensión transmiten dicha energía al feto. Las relaciones entre la madre y el feto son complejas y no bien conocidas. Posiblemente la actitud de la madre hacia el nuevo ser tenga influencias por vías indirectas, y posteriormente influir sobre los hábitos y cuidados de la propia madre hacia ella misma durante el embarazo.
El parto es un momento de choque profundo en que el feto va a abandonar un medio estable y empezar a llevar una vida independiente. Durante él se pueden producir situaciones y accidentes que tengan influencia psicológica duradera. Los más importantes son las hemorragias cerebrales por rotura de vasos, debidas a las fuertes presiones que se experimentan, así como la falta de oxígeno o anoxia, debida a la dificultad para respirar del niño en los primeros momentos. Ambos accidentes producen falta de oxigenación de las células nerviosas que mueren en gran cantidad y se pueden producir trastornos graves, que lleven a la debilidad mental permanente, o incluso pueden provocar la muerte.
Es recomendable acudir al médico para chequeos generales mínimo una vez al mes, para monitorear la salud del niño y de madre, por lo que se exhorta a atenderse médicamente y de manera regular a todas las futuras madres y a las que planean tener bebes.
s que suplanten tratamientos médicos, ya que no siempre se requiere de éstos y no todos los niños lo requieren, por eso la necesidad estar preparados para brindar una atención oportuna que beneficie y no empeore los síntomas. Sobre las implicaciones educativas que conllevan los riesgos en la etapa prenatal y las técnicas de intervención pedagógica se tratara en el siguiente articulo.
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